Tengo miedo de hallarte
pero también ganas de oírte.
Que sean vanos mis temores
aunque poca sea mi suerte,
que aún no muere la esperanza
de volver a verte.
Si mi urgencia acarrea desazones
y la preocupación desvanece la alegría,
espero pobre el radiante día
en que se encuentren nuestros corazones.
Mas si la buena suerte nunca llega
y jodido termino en una tumba,
que aún mas vanos sean mis temores.

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